Mucho se ha escrito sobre estas cuatro palabras, cada uno de los que nos hemos atrevido a dar nuestra opinión sobre ellas exponemos un punto de vista subjetivo, un punto de vista que parte de la experiencia vivida y por ello participado de los vicios y virtudes que en nuestro itinerario vital hemos encontrado.
Amor, toda una palabra que engloba mil y una formas de amar, de sentir de manera racional e irracional. Quien más y quien menos se ha acercado a alguna de las formas de amor a lo largo de su vida. Hemos sentido el amor de nuestros padres, hemos querido a nuestros hijos, hemos amado a otras personas...Amar a una persona es un sentimiento tan intenso y veraz que suele manifestar sus dos vertientes a la vez, el placer y el dolor. El placer de disfrutar ese amor correspondido, el dolor de la ausencia o de la no reciprocidad del mismo...
Fracaso, manida palabra que representa el peor de los panoramas posibles; fracasar es mucho peor que perder, pues la pérdida casi siempre es ajena, se produce porque sí y duele sin más. Fracasar puede llevar también a la pérdida, y con ello al remordimiento interno. Quien fracasa suele enredarse en una pelea interna. Debe de hacerlo para poder superarlo y, sobre todo, para poder ver el futuro de mejor manera...
Temor, quién no lo ha sentido alguna vez. Temer no sólo es humano, es un instinto animal que nos mantiene alerta, que incentiva el que estemos alerta. Esa es su parte buena; la mala, es que por temor impedimos que nuestra vida se abra, que nuestro corazón llegue a sentir en toda su plenitud, que los objetivos que busquemos no los lleguemos a alcanzar porque no hemos sido capaces de manifestarlos...
Ilusión, bendita ilusión... sin ilusión la vida carece de interés. Sería como una película en blanco y negro con final previsto. Una suerte de libro con el fin en la primera página. La ilusión nos mantiene vivos, despiertos, descentrados, alegres. La ilusión hace que un niño se despierte más o menos contento; que un adulto afronte mejor su día, que un anciano vea el túnel cada día más lejos...
Qué sucede cuando juntamos Amor, Fracaso, Temor e Ilusión, a nuestra propia experiencia vital, a nuestra vida, a nuestro corazón... casi seguro que cada uno de nosotros tenemos una experiencia diferente, podríamos contar 6000 millones de historias diferentes a partir de estas cuatro palabras, tan diferentes entres sí y tan ligadas a la vez.
Creo que uno debería tener siempre la ilusión de que el día de mañana será mejor que el de hoy, que los momentos de fracaso han pasado que el temor al futuro sólo hace que nos retrasemos en nuestro avance y que el amor es un sentimiento tan intenso que eclipsa todo lo demás cuando se hace patente en el mundo real.
Temer es humano, al igual que fracasar, pero...¿deberíamos dejar de ilusionarnos por temor a repetir un fracaso como en el pasado? Rotundamente no. No, porque de hacerlo estaríamos metiendo en el mismo saco embarrado todas las situaciones y personas, cuando sabemos seguro que no hay dos personas iguales, ni dos situaciones idénticas... cada momento de nuestra existencia es diferente, cada minuto iniciado será sustancialmente distinto del pasado.
Vivir es mucho más importante que detenerse en cada esquina para lamerse las heridas. Superar fracasos nos hace fuertes y duros, temer al qué vendrá no nos hace previsores o conservadores sino seres frustrados el día de mañana. Personas que un día se levanten pensando: “Y si...”
LUGARES PARA SOÑAR
cerrar lo ojos y sentir
lunes, 15 de noviembre de 2010
LA DEFENSA DE UNOS IDEALES
La idea de vivir defendiendo unos ideales es cada día más romántica, pertenece a ese universo de los mundos pasados que con una secuenciación sistemática se acercan a nosotros, generalmente, desde una película o un libro de éxito.
Posiblemente el Che sería mucho menos de no haberse convertido en un icono gracias a Korda. Se convirtió en el icono político de muchos en el mundo, gentes que apenas sabían nada de su ideario, si es que en el fondo lo tenía. Ernesto Guevara fue mucho más una marioneta de la cabeza pensante que todavía habita en Cuba, que un defensor firme de unos ideales claros.
Nelson Mandela estuvo 27 años en Robben Island por defender los derechos de los negros en una sociedad segregacionista (cómo muchas otras entonces), como era la Sudáfrica de entonces. Este si tenía claro por qué luchaba, fue víctima de la mayor tiranía que puede conocerse que es el desprecio por el otro ser humano por el mero hecho de tener una pigmentación diferente...ambos, Che y Madiba se convirtieron en iconos para el mundo en personas que han traspasado cualquier frontera física o ideológica. Desde entonces no ha habido grandes iconos a los que el mundo debiera acercarse, antes de ellos sí: Gandhi fuera para buena parte del mundo de los cincuenta, sesenta y setenta un adalid de la lucha sin más fuerza que la de las ideas....
El mundo debería mirar ahora hacia alguien qué, si me lo permiten, está en un nivel diferente, y me explico.
Había una vez un lugar en el mundo conocido como Birmania, un país rico en recursos energéticos que, víctima de una dictadura militar con una represión brutal que hace que Pinochet, Franco o Videla parezcan nenitas de la caridad; este país hubo de convertirse en Myanmar, visto como su capital cambiaba de localización por mero capricho, etc... y en medio de todo este caos surge la elegante figura de una mujer Suu Kyi, que lleva 15 de los últimos 21 años entre cárcel y arresto domiciliario. Un arresto domiciliario que en ocasiones es peor que la cárcel pues quiere hacerte ver que puedes hacer vida normal cuando lo normal es que no hagas tu vida. Suu Kyi, quizá no alcance nunca las cotas de publicidad que en su día tuvieron Gandhi, Che o Madiba (Mandela) en occidente. Quizá nunca los grupos occidentales hagan conciertos en beneficio del oprimido pueblo birmano ni de su defensora de los derechos humanos allí, mas lo cierto es que mujeres así no ha habido muchas en la historia reciente de este mundo que nos ha tocado vivir.
La defensa de unos ideales, de manera pacífica, siempre es bienvenida; si además esta defensa se produce desde dentro de la opresión, su valor es tan importante como peligrosa su manifestación. Sólo por ello merecería estar presente en la prensa mundial cada día. Los cortos de miras dirán que sólo representa a un pueblo y no a una mayoría; sin embargo su defensa da la libertad va mucho más allá de una localización geográfica, alcanza a la totalidad del ser humano.
Suu Kyi...
Posiblemente el Che sería mucho menos de no haberse convertido en un icono gracias a Korda. Se convirtió en el icono político de muchos en el mundo, gentes que apenas sabían nada de su ideario, si es que en el fondo lo tenía. Ernesto Guevara fue mucho más una marioneta de la cabeza pensante que todavía habita en Cuba, que un defensor firme de unos ideales claros.
Nelson Mandela estuvo 27 años en Robben Island por defender los derechos de los negros en una sociedad segregacionista (cómo muchas otras entonces), como era la Sudáfrica de entonces. Este si tenía claro por qué luchaba, fue víctima de la mayor tiranía que puede conocerse que es el desprecio por el otro ser humano por el mero hecho de tener una pigmentación diferente...ambos, Che y Madiba se convirtieron en iconos para el mundo en personas que han traspasado cualquier frontera física o ideológica. Desde entonces no ha habido grandes iconos a los que el mundo debiera acercarse, antes de ellos sí: Gandhi fuera para buena parte del mundo de los cincuenta, sesenta y setenta un adalid de la lucha sin más fuerza que la de las ideas....
El mundo debería mirar ahora hacia alguien qué, si me lo permiten, está en un nivel diferente, y me explico.
Había una vez un lugar en el mundo conocido como Birmania, un país rico en recursos energéticos que, víctima de una dictadura militar con una represión brutal que hace que Pinochet, Franco o Videla parezcan nenitas de la caridad; este país hubo de convertirse en Myanmar, visto como su capital cambiaba de localización por mero capricho, etc... y en medio de todo este caos surge la elegante figura de una mujer Suu Kyi, que lleva 15 de los últimos 21 años entre cárcel y arresto domiciliario. Un arresto domiciliario que en ocasiones es peor que la cárcel pues quiere hacerte ver que puedes hacer vida normal cuando lo normal es que no hagas tu vida. Suu Kyi, quizá no alcance nunca las cotas de publicidad que en su día tuvieron Gandhi, Che o Madiba (Mandela) en occidente. Quizá nunca los grupos occidentales hagan conciertos en beneficio del oprimido pueblo birmano ni de su defensora de los derechos humanos allí, mas lo cierto es que mujeres así no ha habido muchas en la historia reciente de este mundo que nos ha tocado vivir.
La defensa de unos ideales, de manera pacífica, siempre es bienvenida; si además esta defensa se produce desde dentro de la opresión, su valor es tan importante como peligrosa su manifestación. Sólo por ello merecería estar presente en la prensa mundial cada día. Los cortos de miras dirán que sólo representa a un pueblo y no a una mayoría; sin embargo su defensa da la libertad va mucho más allá de una localización geográfica, alcanza a la totalidad del ser humano.
Suu Kyi...
CUANDO CIERRO LOS OJOS
Descubro que tu olor está presente en todo cuanto me rodea, mi ropa huele a tu perfume, mi piel mantiene el aroma de la tuya, mi aire es menos denso y profundo que el que respiro cuanto estás a mi lado.
Siento un frío helador que recorre mi espalda; la ansiedad del que espera en el quicio de la puerta la llegada de una persona importante, de un momento intenso.
Veo a través del cristal de mi ventana imaginaria como compartimos sueños, deseos, anhelos...como hacemos frente a las tempestades de la vida, a los errores propios y ajenos, al dolor y al placer.
Percibo la suave brisa que dejas tras de ti cuanto te mueves por la habitación, por la casa, por este, mi universo, donde has campado desde el comienzo llenándolo todo de una luz y un color que no existía.
Imagino que mi mano anciana se posa sobre la tuya, que asomados al invierno de nuestra existencia compartimos ese aliento cálido que en las noches frías logran mitigar todos los fríos.
Sonrío al pensar en el cómo, en el cuando, en el por qué, en el dónde...todos los lugares y sitios que hemos sido capaces de descubrir. En aquellos que todavía nos esperan...
Cuando cierro los ojos siempre te encuentro a mi lado, te miro, acaricio tu cara y beso tus labios. Y así, día tras día...
Siento un frío helador que recorre mi espalda; la ansiedad del que espera en el quicio de la puerta la llegada de una persona importante, de un momento intenso.
Veo a través del cristal de mi ventana imaginaria como compartimos sueños, deseos, anhelos...como hacemos frente a las tempestades de la vida, a los errores propios y ajenos, al dolor y al placer.
Percibo la suave brisa que dejas tras de ti cuanto te mueves por la habitación, por la casa, por este, mi universo, donde has campado desde el comienzo llenándolo todo de una luz y un color que no existía.
Imagino que mi mano anciana se posa sobre la tuya, que asomados al invierno de nuestra existencia compartimos ese aliento cálido que en las noches frías logran mitigar todos los fríos.
Sonrío al pensar en el cómo, en el cuando, en el por qué, en el dónde...todos los lugares y sitios que hemos sido capaces de descubrir. En aquellos que todavía nos esperan...
Cuando cierro los ojos siempre te encuentro a mi lado, te miro, acaricio tu cara y beso tus labios. Y así, día tras día...
martes, 9 de noviembre de 2010
¿SE ALEJAN LOS CATÓLICOS ESPAÑOLES DE LA CURIA VATICANA?
Tras el paso del Papa por Santiago de Compostela y Barcelona, una cosa ha quedado clara: no se han cumplido los objetivos previstos por ningún lado. Para el recuerdo quedará el déficit de católicos al paso del Papa y el déficit económico que para nuestro país supone traerlo aquí.
Sin entrar en demagogias baratas en torno a las proclamas de quien gobierna en la Xunta y quien lo hace en el Ayuntamiento de Santiago, lo que nadie podrá obviar es que nos la han jugado. El coste económico de esta visita en una época de abstinencia económica obligada, no puede por menos que sonrojar a quienes lo organizaron, desde la Curia Vaticana hasta la clase política en su conjunto.
Valorando la escasa afluencia de fieles, para lo que se había previsto, uno debe hacerse varias preguntas: ¿Está perdiendo fieles la iglesia?¿la gente ya no es creyente?¿está el catolicismo en horas bajas?
Son respuestas que seguro que encuentran a muchos dispuestos a dar una u otra versión. Entiendo que no hay escasez de fieles, el ser humano necesita creer en algo y en nuestra sociedad, eminentemente católica, no hay pérdida de adeptos. El ciudadano medio cree, pero va comprendiendo que la fe es algo personal e intrínsecamente ligado a la espiritualidad individual, alejada de dogmas y proselitismo barato.
Lo que se manifiesta, y no sólo en nuestro país, no es el avance del laicismo, algo que este Papa ha puesto como excusa, sino la disconformidad del creyente para con sus representantes. Una Curia Vaticana que hace muchos decenios vive alejada de la realidad.
Quizá estemos ante el canto de cisne de la Iglesia Católica tal y como la conocemos en la actualidad. El progreso debe llegar también a un lugar donde es necesario abrir ventanas y dejar que el aire, enrarecido por el paso de los años, entre de nuevo. Un Concilio Vaticano III se antoja imprescindible para el devenir futuro de esta institución asentada a medio camino entre la verdad y la falacia.
Sin entrar en demagogias baratas en torno a las proclamas de quien gobierna en la Xunta y quien lo hace en el Ayuntamiento de Santiago, lo que nadie podrá obviar es que nos la han jugado. El coste económico de esta visita en una época de abstinencia económica obligada, no puede por menos que sonrojar a quienes lo organizaron, desde la Curia Vaticana hasta la clase política en su conjunto.
Valorando la escasa afluencia de fieles, para lo que se había previsto, uno debe hacerse varias preguntas: ¿Está perdiendo fieles la iglesia?¿la gente ya no es creyente?¿está el catolicismo en horas bajas?
Son respuestas que seguro que encuentran a muchos dispuestos a dar una u otra versión. Entiendo que no hay escasez de fieles, el ser humano necesita creer en algo y en nuestra sociedad, eminentemente católica, no hay pérdida de adeptos. El ciudadano medio cree, pero va comprendiendo que la fe es algo personal e intrínsecamente ligado a la espiritualidad individual, alejada de dogmas y proselitismo barato.
Lo que se manifiesta, y no sólo en nuestro país, no es el avance del laicismo, algo que este Papa ha puesto como excusa, sino la disconformidad del creyente para con sus representantes. Una Curia Vaticana que hace muchos decenios vive alejada de la realidad.
Quizá estemos ante el canto de cisne de la Iglesia Católica tal y como la conocemos en la actualidad. El progreso debe llegar también a un lugar donde es necesario abrir ventanas y dejar que el aire, enrarecido por el paso de los años, entre de nuevo. Un Concilio Vaticano III se antoja imprescindible para el devenir futuro de esta institución asentada a medio camino entre la verdad y la falacia.
lunes, 8 de noviembre de 2010
TESORO
¿Quién no ha soñado de niño con encontrar un tesoro?¿Quién no ha deseado toparse con aquello que anhelaba y disfrutarlo con la osadía de un niño?...todos hemos deseado, en mayor o menor medida, ser capaces de encontrar un tesoro que nos llenase la vida de felicidad.
Para muchos el tesoro ha sido un trabajo para toda la vida; tener la certeza de que mañana será otro día, y al siguiente uno más, sin tener que preocuparse en otra cosa que en trabajar y vivir.
Otros descubrieron su tesoro en forma de premio de lotería o similar, una suerte de locos; pues parece que la locura transitoria se instala sobre todos aquellos que se encuentran de pronto con mucho dinero.
Un tesoro es un hijo, quizá el más valioso de cuantos puedas encontrar, su brillo relucirá para los padres por el resto de sus vidas. Da igual qué haga…será nuestro tesoro más preciado.
Encontrar a una persona con la que querer construir un presente, abordar un futuro y hablar del pasado sin el menor temor a que pueda aprovecharse de ti o hacerte daño, es también encontrar un tesoro. Quizá sea este uno de los más valiosos si salvamos la distancia, enorme, que existe si lo comparamos con un hijo. Sin embargo cuando este tesoro lo encontramos, nuestra vida cambia de un modo tangencial. Los colores, olores y premisas de nuestras vidas dan un vuelco, se transforman…
No metería la amistad dentro de los tesoros porque está por encima de todos ellos. Ser amigo es mucho más que ser rico, millonario, excéntrico, listo, guapo…ser amigo te convierte, sin duda, en una parte muy importante de la vida de alguien y recíprocamente a ese alguien lo conviertes en parte de tu propia vida….
A lo largo de nuestra existencia iremos descubriendo y enterrando tesoros. Algunos los encontraremos por casualidad, otros tras una búsqueda incesante. Otros los enterraremos en el patio trasero de nuestra memoria, muchos se perderán sin darnos cuenta…lamentando su pérdida después.
Tesoros…
Para muchos el tesoro ha sido un trabajo para toda la vida; tener la certeza de que mañana será otro día, y al siguiente uno más, sin tener que preocuparse en otra cosa que en trabajar y vivir.
Otros descubrieron su tesoro en forma de premio de lotería o similar, una suerte de locos; pues parece que la locura transitoria se instala sobre todos aquellos que se encuentran de pronto con mucho dinero.
Un tesoro es un hijo, quizá el más valioso de cuantos puedas encontrar, su brillo relucirá para los padres por el resto de sus vidas. Da igual qué haga…será nuestro tesoro más preciado.
Encontrar a una persona con la que querer construir un presente, abordar un futuro y hablar del pasado sin el menor temor a que pueda aprovecharse de ti o hacerte daño, es también encontrar un tesoro. Quizá sea este uno de los más valiosos si salvamos la distancia, enorme, que existe si lo comparamos con un hijo. Sin embargo cuando este tesoro lo encontramos, nuestra vida cambia de un modo tangencial. Los colores, olores y premisas de nuestras vidas dan un vuelco, se transforman…
No metería la amistad dentro de los tesoros porque está por encima de todos ellos. Ser amigo es mucho más que ser rico, millonario, excéntrico, listo, guapo…ser amigo te convierte, sin duda, en una parte muy importante de la vida de alguien y recíprocamente a ese alguien lo conviertes en parte de tu propia vida….
A lo largo de nuestra existencia iremos descubriendo y enterrando tesoros. Algunos los encontraremos por casualidad, otros tras una búsqueda incesante. Otros los enterraremos en el patio trasero de nuestra memoria, muchos se perderán sin darnos cuenta…lamentando su pérdida después.
Tesoros…
sábado, 6 de noviembre de 2010
LIBERTAD PARA SENTIR – DERECHO DE AMAR
La sociedad en la que vivimos nos hace ser esclavos de las modas que nos llegan impuestas, generalmente, por éste o aquel programa de telediario. No nos permite ser nosotros mismos, no nos otorga la libertad que se presupone para poder sentir a nuestra manera. Para sentir como de verdad nos sentimos.
Hubo un tiempo en el que ser hombre y llorar era sinónimo de debilidad, por el contrario, con el paso de los años, manifestar nuestras emociones se ha convertido en todo un ser de verdad.
Somos marionetas movidas por manos invisibles a través del complejo mundo de la psicología. Profesionales de esta área asesoran a multitud de empresas para conseguir atrapar a los usuarios de los medios de comunicación con el único fin de coartar nuestra libertad para sentir cómo nos dé la gana.
Si uno está pasado de peso ya se encargan estos medios de manifestarnos cómo debemos sentirnos, de decirnos cómo debemos actuar, etc.
Deberíamos buscar nuestra libertad para sentir sin temor a lo que piensen los demás, los otros… sólo alcanzando esa libertad interna e individual alcanzaremos de verdad el derecho de amar que tenemos asignado desde el mismo momento de nuestra concepción.
Todos tenemos derecho de amar, un derecho intrínseco al ser humano, un derecho universal al que muchos jamás logran acercarse por no sentirse libres para sentir; otros renuncian a este derecho libremente, conscientes de que con ello dejarán incompleta una parte de tu vida.
No se trata sólo de derecho carnal de amar, porque quienes abrazan una fe también amar y lo hacen tan intensamente como los demás.
Deberíamos, entonces, ser capaces de defender la absoluta libertad para sentir de nuestros hijos, manifestarles desde muy pronto que pueden amar a quien quieran y en el momento que quieran; que sentir en libertad no es lo mismo que hacerlo de forma soterrada. En los calabozos de la conciencia de muchos, se anclan las esperanzas de otros; tan solo es necesario obtener la libertad y soltar amarras…
Hubo un tiempo en el que ser hombre y llorar era sinónimo de debilidad, por el contrario, con el paso de los años, manifestar nuestras emociones se ha convertido en todo un ser de verdad.
Somos marionetas movidas por manos invisibles a través del complejo mundo de la psicología. Profesionales de esta área asesoran a multitud de empresas para conseguir atrapar a los usuarios de los medios de comunicación con el único fin de coartar nuestra libertad para sentir cómo nos dé la gana.
Si uno está pasado de peso ya se encargan estos medios de manifestarnos cómo debemos sentirnos, de decirnos cómo debemos actuar, etc.
Deberíamos buscar nuestra libertad para sentir sin temor a lo que piensen los demás, los otros… sólo alcanzando esa libertad interna e individual alcanzaremos de verdad el derecho de amar que tenemos asignado desde el mismo momento de nuestra concepción.
Todos tenemos derecho de amar, un derecho intrínseco al ser humano, un derecho universal al que muchos jamás logran acercarse por no sentirse libres para sentir; otros renuncian a este derecho libremente, conscientes de que con ello dejarán incompleta una parte de tu vida.
No se trata sólo de derecho carnal de amar, porque quienes abrazan una fe también amar y lo hacen tan intensamente como los demás.
Deberíamos, entonces, ser capaces de defender la absoluta libertad para sentir de nuestros hijos, manifestarles desde muy pronto que pueden amar a quien quieran y en el momento que quieran; que sentir en libertad no es lo mismo que hacerlo de forma soterrada. En los calabozos de la conciencia de muchos, se anclan las esperanzas de otros; tan solo es necesario obtener la libertad y soltar amarras…
¿QUÉ SOMOS?
Supongo que esta es una pregunta que muchos nos hemos hecho a lo largo de nuestra vida. Crecimos, al menos en mi caso, pensando que éramos obra de un ser etéreo que todo lo veía… que habíamos sido fruto de su capricho, de sus designios nos decían.
La realidad, siempre mucho más prosaica, nos ha revelado que somos la consecuencia de un proceso evolutivo que date de hace muchos millones de años, tantos que incluso podría resultar increíble para muchos. Tal vez ahí radique la firmeza en sus convicciones de los creacionistas y demás corrientes alejadas del pensamiento y razonamiento científico.
No quiero entrar a valorar si somos descendientes del Austrolopitecus, del Homo Sapiens o si un día alguien decidió crearnos tal y cómo nos conocemos. Cuando me pregunto ¿qué somos? Me refiero a los que formamos como individuos, al conjunto de materia y pensamiento que son el todo de un ser humano.
¿Somos lo que vemos o acaso sólo lo que no vemos? Para alguien que necesite ver con sus ojos lo tangible nuestro ser se referirá a lo físico, lo material, lo plausible; para quien vaya más allá, encontrará en el pensamiento, los sentimientos, las emociones, la memoria, etc. Una parte más importante del Ser, en términos absolutos que la mera contemplación de un trozo de carne.
Quiero pensar que es una mayoría la que se plantea nuestra existencia como un todo y no sólo como un análisis fisiológico. El pensamiento no es tangible, me atrevería a decir que no es medible, tan sólo valorable y en todo caso opinable…
Las emociones son para sentirlas, para compartirlas con los demás, para mostrarlas…pero cuantificarlas obedece más a una cuestión cultural y etnográfica que a una cuestión universal.
Desde mi punto de vista somos el resultado de la conjunción de un estado fisiológico que es modificado por un estado psicológico en base a razonamientos sociológicos que se ramifican entre nuestras historia personal y familiar, la sociedad en la que vivimos y el momento de nuestra existencia en el que nos encontremos.
Todos los razonamientos encaminados a dirimir qué somos cabría contemplarlos dentro del espectro del pensamiento individual, quizá soterrado en muchos casos bajo el peso de un pensamiento general que nos empuja como el mar a una rama.
Somos lo que somos porque así lo hemos decidido; bien de manera consciente, bien de forma inconsciente; el tanto por ciento atribuible a una cualidad física determinada es menos importante que el porcentaje que debemos dar a todo cuanto nos rodea. Normalmente, y salvo excepciones, somos el resultado de la manipulación de otros más las reflexiones propias. Lo que unido a la experiencia vital de cada uno tiene como resultado lo que encontramos al otro lado del espejo: nosotros mismos.
Juan J.Corral
La realidad, siempre mucho más prosaica, nos ha revelado que somos la consecuencia de un proceso evolutivo que date de hace muchos millones de años, tantos que incluso podría resultar increíble para muchos. Tal vez ahí radique la firmeza en sus convicciones de los creacionistas y demás corrientes alejadas del pensamiento y razonamiento científico.
No quiero entrar a valorar si somos descendientes del Austrolopitecus, del Homo Sapiens o si un día alguien decidió crearnos tal y cómo nos conocemos. Cuando me pregunto ¿qué somos? Me refiero a los que formamos como individuos, al conjunto de materia y pensamiento que son el todo de un ser humano.
¿Somos lo que vemos o acaso sólo lo que no vemos? Para alguien que necesite ver con sus ojos lo tangible nuestro ser se referirá a lo físico, lo material, lo plausible; para quien vaya más allá, encontrará en el pensamiento, los sentimientos, las emociones, la memoria, etc. Una parte más importante del Ser, en términos absolutos que la mera contemplación de un trozo de carne.
Quiero pensar que es una mayoría la que se plantea nuestra existencia como un todo y no sólo como un análisis fisiológico. El pensamiento no es tangible, me atrevería a decir que no es medible, tan sólo valorable y en todo caso opinable…
Las emociones son para sentirlas, para compartirlas con los demás, para mostrarlas…pero cuantificarlas obedece más a una cuestión cultural y etnográfica que a una cuestión universal.
Desde mi punto de vista somos el resultado de la conjunción de un estado fisiológico que es modificado por un estado psicológico en base a razonamientos sociológicos que se ramifican entre nuestras historia personal y familiar, la sociedad en la que vivimos y el momento de nuestra existencia en el que nos encontremos.
Todos los razonamientos encaminados a dirimir qué somos cabría contemplarlos dentro del espectro del pensamiento individual, quizá soterrado en muchos casos bajo el peso de un pensamiento general que nos empuja como el mar a una rama.
Somos lo que somos porque así lo hemos decidido; bien de manera consciente, bien de forma inconsciente; el tanto por ciento atribuible a una cualidad física determinada es menos importante que el porcentaje que debemos dar a todo cuanto nos rodea. Normalmente, y salvo excepciones, somos el resultado de la manipulación de otros más las reflexiones propias. Lo que unido a la experiencia vital de cada uno tiene como resultado lo que encontramos al otro lado del espejo: nosotros mismos.
Juan J.Corral
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