LUGARES PARA SOÑAR
cerrar lo ojos y sentir
miércoles, 28 de noviembre de 2012
...Y MIRARTE A LOS OJOS
Uno de estos días quisiera poder despertar a tu lado, sintiendo el calor de tu cuerpo contra el mío; quiero ver cómo te despiertas, cómo es el primer parpadeo de los ojos que al acostarse dejaron de mirarme.
Quisiera hablarte al oído, sin levantar la voz, para decirte todas las cosas que deseo comunicarte; me encantaría ser capaz de hacerte reír a carcajadas y también envolverte con la ternura que siento si pienso en ti.
Deseo recorrer con mis manos tu espalda, tus piernas, tus nalgas, recorrer con la yema de mis dedos tus pechos vacilantes, acariciar levemente tu abdomen y aferrar tu cuerpo contra el mío.
Quiero estar dentro y fuera de ti; quiero sentir y hacerte sentir; quiero mirarte a los ojos y que mirándome, comprendas que todo tiene sentido: la vida, el sueño, tú, yo....
TU SOLA PRESENCIA
Es posible que no necesite nada más, quizá sea tu sola presencia lo que me haga sentirme mejor persona. La vida, esta que me ha tocado vivir pues no conozco otra, ha sido un constante ir y venir de emociones. Muchas trufadas de experiencias que creía improbables. Los sentimientos nos hacen ser lo que somos, en la medida en que interfieren en nuestras capacidades. Uno puede tener una gran formación académica, profesional, o de otro tipo; cuando las emociones invaden ese espacio todo sufre alteraciones. Algunas capacidades merman, otras se hacen poderosas...
Cuando has estado cerca has logrado que me sintiese cómodo, cuando te has alejado has introducido en mi vida la incertidumbre. Gracias a ella he logrado aproximarme más a ti algunas veces, otras me he situado en tus antípodas.
Siempre he dudado de tu existencia, sigo dudando. Sin embargo hay muchas cosas que todavía no soy capaz de explicar y que, por ello, te otorgan a ti el beneficio de la duda. Cuando la pérdida, la que sea, está todavía latente es cuando más lejos te encuentro, en esos momentos tu presencia se me antoja imposible. Porque si fuese posible tal vez las cosas habrían sido de otro modo.
Muchos días he reflexionado sobre la conveniencia de que existas; tengo la certeza de que has servido a muchos para rellenar los espacios vacíos que existen en sus vidas. Nietzsche sostenía que de no existir habría que inventarte. También mantenía que te habríamos creado a nuestra imagen y semejanza...no podría ser de otro modo.
Todos cuantos han hecho de ti fundamentalismo sólo han logrado aflicción, horror, tristeza... los que, al contrario, han tratado de explicarte sin hacer proselitismo de ello han sido tachados de locos aberrantes. Uno, en realidad, no sabe a qué quedarse. Yo, personalmente, tengo tendencia a creer aquello que veo, a simpatizar con aquello en lo que creo y a rechazar lo alegórico como verdad.
De pequeño me enseñaron que tú existías, que no había duda sobre ello, con el tiempo (no me hizo falta mucho) las dudas me asaltaron y no encontré respuesta a aquellas preguntas. Ello, no me ha privado de sentir que cuando estás, me haces sentir mejor. Las contradicciones del hoy quizá sean las verdades del mañana, qué se yo. En todo caso la reflexión siempre ayuda a esclarecer las cosas.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Muertas en vida, muertas al fin y al cabo
Hoy se celebra el día contra la violencia hacia las mujeres, un día en el que todos los estamentos sociales y políticos ponen de manifiesto su repulsa ante algo que está imbricado en la propia sociedad.
La violencia machista está, lamentablemente, tan dentro de la sociedad que resulta difícil luchar contra ella si lo que se hace es ejercer medidas contra los resultados de esa violencia.
Quien maltrata sabe que se arriesga a una pena de cárcel, al rechazo social, etc. Las víctimas que perecen en estos actos pasan a ser meros números en una estadística global y dolor en las entrañas de las familias que sufren las pérdidas.
No hay una varita mágica que solucione esta terrible lacra sin embargo, en mi opinión, las cosas mejorarían mucho si incidimos desde la mas tierna infancia en la formación de nuestros hijos de acuerdo con una idea que hoy tenemos de la igualdad absoluta entre ambos sexos, respetando los matices que nos caracterizan y haciendo de la diferencia el conocimiento del otro.
Muchas son las personas, sobre todo mujeres, que sufren malos tratos; la gran mayoría, afortunadamente para ellas, no perecerán sin embargo un porcentaje muy elevado se podrían considerar muertas en vida, muertas al fin y al cabo. Personalidades difuminadas ante el sometimiento mordaz de sus parejas, vejadas psicológicamente hasta trasladarlas a las penumbras de la personalidad, allí donde es difícil ver el sol entre tanta niebla.
¿Qué hacer entonces? Básicamente estar alerta, no ser sujetos pasivos ante las actitudes descarnadas de quienes se jactan públicamente de ser buenas personas cuando en privado no son más que perros ladrando continuamente. Si tenemos el oído fino, si además de mirar vemos qué sucede a nuestro alrededor, seguramente descubriremos muchos casos de malos tratos, de conductas inapropiadas para con nuestros menores que pueden derivar en el futuro en trastornos de la personalidad.
Los malos tratos buscan convertir al otro en un esclavo, en un muñeco de pim pam pum, donde golpear día tras día las rabias internas de quienes agreden.
Como sociedad tenemos la obligación de eliminar esta lacra con todos los medios de los que disponemos. El mejor, sin duda, es la educación. Necesitamos formar a nuestros hijos de modo tal que nunca se acerquen al abismo del maltrato.
Soñaré contigo
Me gusta cerrar los ojos y dejarme llevar por las sensaciones que me transmite el hecho de haber estado cerca de ti. Quiero dejarme arrastrar por los sentimientos que pueden llegar a florecer en mi interior. La vida no es más que un ciclo efímero si lo comparamos con todo cuanto nos rodea. Por ello nada como vivir con intensidad cada día.
Las caricias, los besos, las conversaciones en el bar, las charlas de salón, los paseos en compañía...todo aporta en el haber. Las relaciones se forjan cada día, y cada día también se someten a las tensiones del momento.
Soñaré contigo cuando me vaya a mi lugar de reposo y fije en mis recuerdos casa instante vivido a tu lado.
Tengo guardado para ti un hueco inmenso en mi corazón y voy fijando en mi cabeza las sonrisas, las palabras, las miradas...
Quizá nunca consiga estar donde, en realidad, quiero estar. Soñaré contigo mientras tanto.
Las fronteras de la mente
En la historia de la humanidad está la búsqueda permanente de las fronteras de la mente. Lugares donde quizá termine el inmenso potencial del que estamos dotados, aunque muchos prescindan de su utilización.
La mente es lo que somos, el cerebro nos lleva a encaminar nuestras vidas hacia un lado o a hacia otro. Los románticos queremos creer que el corazón quizá pueda con la masa gris en el dominio de nuestra vida, sin embargo, la realidad nos indica que es nuestro cerebro quien nos guía. Sin embargo es muy probable que se vea alterado por los convulsos latidos del corazón desbocado del alma enamorada.
¿dónde situar las fronteras de la mente? Difícil respuesta para alguien que apenas sí sabe nada del funcionamiento complejo de la máquina más perfecta creada por la naturaleza. Tal vez el límite sólo esté en nuestra infinita capacidad de aprendizaje, tan sólo mermado por la naturaleza conformista de muchos. Hemos escuchado muchas veces que nuestro cerebro es una esponja, que primero se enriquece de casi todo (cuando somos niños) y que más adelante sólo responde cuando nuestras inquietudes nos empujan al encuentro con el conocimiento y a la búsqueda de respuestas a las necesidades encontradas.
Hay mentes cuyo límite se encuentra al otro lado de los párpados, y no por falta de capacidades mentales, sino porque los primeros árboles no les dejan ver el resto del campo.
El hombre más peligroso casi nunca es el que utiliza la mente sino aquel que, disponiendo de ella, no la usa porque ello implica responsabilidad. Y la responsabilidad todos sabemos que sólo es patrimonio de quien confía en si mismo.
Así pues sería bueno animar a los que vienen detrás a que inicien desde muy pronto la búsqueda de respuestas a esas preguntas tan manidas: ¿qué, cómo, dónde..? si ellos son capaces, desde muy pronto, de cuestionarse todo cuanto les rodea tal vez un día nos enseñen los límites de la mente humana.
Tenemos infinitas capacidad cognitivas, algunas todavía por descubrir..ánimo en la búsqueda.
Los bancos, el dinero, los ladrones...políticos
Hubo un día en el que, sin pretenderlo, nos dimos cuenta de que en los bancos ya no había dinero porque se lo habían llevado los ladrones. Unos ladrones que dirigían los bancos que nos daban hipotecas que más tarde convertían en embargos con los que quedarse con nuestras casas.
Es obvio que no todos los ladrones trabajan en los bancos, ni que todos los bancos sean ladrones; tampoco tengo del todo claro que en sus cajas se encuentre nuestro dinero. Con la banca todo lo que parece blanco es negro una vez lees la letra pequeña.
Con el dinero que vamos a aportar todos los españoles en la próxima década vamos a salvar en breve a las entidades que se han llevado lo que era nuestro. Esto habla bastante mal de nosotros mismos. Les vamos a pagar por haberse llevado nuestro dinero, lo que no deja de ser un ejercicio de idiotez supina. Eso sí, como “no nos vamos a enterar” pues... que sigan mangoneándonos como hasta ahora.
Hoy nos enteramos, para más inri, de que la Comunidad Europea va a obligar a esos bancos a liberarse de casi 8000 empleados, con lo cual la ecuación ya les va a salir redonda. Ya no sólo salvaremos sus entidades, sino que les liberamos de la carga de nóminas que, ahora, pasaremos a pagar, otra vez, todos en las oficinas del INEM. Si es que somos tontos.
Para rematar ya esta operación falaz están los políticos que hemos elegido en nuestro país no hace mucho. Personajes capaces de vender su ropa interior a Europa con tal de que les den el dinero suficiente como para mantener en sus asientos a los banqueros que, tal vez, les colocaron en la parte de arriba de las listas electorales de sus partidos.
La política y la banca siempre se han llevado bien. Unos y otros se han cubierto sus desmanes con un sólo objetivo: vivir bien a consta de la sociedad.
Cabría pensar entonces que la sociedad en la que estamos es tonta...pues sí, y de remate. Todo cuanto sucede a nuestro alrededor ocurre con nuestra connivencia, y cuando algunos, pocos, salen a protestar por las injusticias que se comenten el resto mira desde la barrera; pero no como cuando van a ver a un matador experto, sino cuando ven al mono torero.
¿Soluciones? La hoguera tal vez.
domingo, 18 de noviembre de 2012
LOS OJOS DE UNA MADRE
Si uno quiere saber descubrir como puede ser el mundo debería mirar mucho a los ojos de su madre. Estos no reflejan, seguramente, la verdad pero sí la realidad más próxima. Una madre siempre buscará con sus palabras que su familia se sienta reconfortada por su presencia. La tranquilidad que quiere provocar no impide que una mirada profunda a sus ojos no nos muestre la verdadera realidad.
Los ojos de una madre encierran el afecto, la ternura, la comprensión, el amor, el sentido común... también la seguridad de que difícilmente te van a engañar. Las madres son, en el sentido literal, las anclas que sujetan el mundo, nuestro mundo, cuando este se tambalea. Da igual si tu relación es buena o mala con ellas; al final del camino, cuando los mundos se separan para siempre, terminas añorando incluso las miradas inquisidoras.
En los ojos de una madre uno puede aprender que el mundo casi nunca es justo con los merecedores de justicia; puede uno atisbar que afecto significa mucho más que una caricia, implica (normalmente) la abnegación por los demás. Incluso en los malos momentos, en aquellos donde la tristeza provoca lágrimas en esos ojos que tan frecuentemente miramos, encontramos un rayo de esperanza a todas nuestras aflicciones.
Sí, es cierto, algunas veces de esos ojos pueden salir rayos más destructivos que un láser. La mirada de una madre puede destruir la vida de un hijo, arruinar la capacidad de quienes no tienen la suficiente capacidad como para separarse del yugo materno que, queriendo o sin querer, somete algunas voluntades. Sin embargo por cada caso así hay cientos de miles que encierran en la mirada cuantos asideros precisemos para salir de cualquier atolladero que nos hubiésemos metido.
Dice mi madre, supongo que más de una lo hará, que: “madre no hay más que una”. Muchas veces le respondo que: “Menos mal, dos como tú no las soportaría el mundo”. Sabe que se lo digo desde el cariño, que nuestra relación (dura y muy áspera en ocasiones) está marcada por el amor que le tengo, que lleva implícito el afán por buscar que se cuide, se mime, disfrute... si bien ella no está por la labor.
A pesar de los defectos que le encuentro, a pesar de nuestras discusiones, a pesar de nuestros desencuentros, a pesar de todo ello...en sus ojos (que no en sus palabras) siempre he logrado encontrar ese asidero...
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